Reseña: Temples – Sun Structures

Que personajes como Johnny Marr o Noel Gallagher se vean en la necesidad de gritar a los cuatro vientos que “el futuro de la galaxia depende de ellos”, dice mucho (por no decir todo) de la expectativa que rodeó el debut de esta banda, precedida por una serie de sencillos que motivan a pensar que un revival de la psicodelia esta adquiriendo cada vez mas protagonismo en el escenario internacional.
Nacieron a mediados del 2012 en Kettering, Northamptonshire; por idea del vocalista y guitarrista James Edward Bagshaw, y el bajista Thomas Edison Warmsley. Iniciaron como un grupo de estudio, ya con cierto bagaje previo luego de que Bagshaw formara la agrupación Sukie en 2006, con la cual incluso llegó el #1 del Indie Rock Chart de Reino Unido en 2008 con el sencillo “Pink-A-Pade”. Fue el único material que lanzó con dicha banda, que se separó poco después. Bagshaw y Warmsley se unen a The Moons como guitarrista y teclista, respectivamente, para abandonar luego de un disco y seguidamente formar el proyecto que hoy nos ocupa.
Luego de grabar cuatro canciones por su cuenta y publicarlas en Youtube, llamaron la atención de Heavenly Records, quien rápidamente los firma y lanza el sencillo “Shelter song” a finales del 2012. Las positivas criticas hacían inminente no solo la grabación de su debut, sino el hecho de abandonar su condición de banda de estudio para empezar a tocar en vivo, motivo por el cual reclutan al baterista Sam Toms, y al teclista Adam Smith. Un tiempo después aparece el sencillo “Colours to life” en junio de 2013, que confirma las expectativas iniciales a la par que giran como teloneros de Suede, Mystery Jets, Kasabian o The Vaccines. “Keep in the dark” en octubre y “Mesmerise” en noviembre redondean unas expectativas alrededor del grupo que surgen sin prácticamente apoyo de las emisoras a los sencillos, lo cual le valió criticas a la BBC por parte del mismísimo Noel Gallagher.

“Shelter song” abre el Sun Structures sin reparos. Marca la pauta de por donde se mueve la cosa con los punteos de las Rickenbacker, la voz espacial de Bagshaw y una batería ejecutada por Sam Toms que con pequeños detalles, marca un ritmo sumamente pegadizo. Se pueden escuchar arpas por momentos imprimiéndole un ambiente todavía mas psicodelico.

El ambiente ligeramente mas crudo de “Sun structures” marca una especie de “cara y sello” con respecto a “Shelter song”. La batería se siente mas caótica, las guitarras van en una linea mas post punk, aunque sin perder el rastro de la Costa Oeste, e incluso emulando un sitar por momentos. Determinante el teclado de Smith, que impulsa ese vórtice multicolor hacia limites insospechados. Esa misma idea se sigue en “The golden throne” donde ahora el teclado asume una mayor deuda con los sonidos del Medio Oriente, los violines aparecen para aportar tintes épicos, y Bagshaw asume una postura mas melódica al cantar. Si tuviéramos que hablar de una canción pop en Sun Structures, seguramente esta cumpliría con los requisitos sin ningún problema.

“Keep in the dark” es una especie de blues con los elementos que hicieron grandes a “Fire” de Kasabian y a “Elephant” de Tame Impala: las armonías vocales del primero, los teclados del segundo, y los tremendos riffs de guitarra de ambos. Y aun así, suena propia de Temples y de lo que quieren expresar porque la letra es precisa. En “Mesmerise” recuerdan el estilo de Portugal. The Man con su contundencia en la batería, las lineas sencillas y alegres en la guitarra, y las voces mas agudas de las que saca mano Bagshaw para la ocasión.

“Move with the season” marca el ecuador de Sun Structures al mejor estilo de Tame Impala, con un simpático numero donde una base folk aporta unos ganchos melódicos que siguen la linea de grupos como The Coral o Todd Rundgren. A esta le sigue la poderosa “Colours to life”, que con solo la entrada de la Rickenbacker punteada y el teclado sostenido te deja completamente desarmado. Esa linea que dice “Love, lust, spaces and time, bringing colours to life” pone en evidencia la meta de Temples y en general de la neo psicodelia con su regreso al ojo público: devolverle algo de riesgo a un genero (el rock), a un movimiento (el indie), a una manifestación primitiva del ser humano (la música); que con ese bombardeo constante de información, ya no logra encontrar en los 3 minutos que dura una canción en promedio, un lugar en el cual sumergirse y sentirse en su propio elemento. En ese elemento primitivo que, al fin y al cabo, nos inserta la música cada vez que la escuchamos.

El disco sigue con “A question isn’t answered”, cargado de pasajes mucho mas densos, igualmente parecidos a los que Tame Impala suele ejecutar, donde el teclado da todo de si. “The guesser” se pone en modo sesentero con una batería mas actualizada en cuanto a la forma de golpear los tarros, cierta dosis de descaro y confianza en las guitarras y alguna deuda con Small Faces que ya van anticipando la recta final.
Con “Test of time” encontramos a unos Temples que con cada canción que pasa se sienten mas confiados en su propio trabajo, donde ahora una batería mas aventurera es la que sostiene un tema mas melódico de lo que uno pensaría. En “Sand dance” volvemos a escuchar el lado mas exótico de la banda, donde el riff nos sitúa en el Sahara, como si estos cuatro personajes usaran turbante y túnica mientras atraviesan el desierto montados en camellos a ritmo del teclado de Smith, en busca de ese oasis que los salvará de la inmensa monotonía de la arena que representa el mundo globalizado.
“Fragment’s light” parece sacarnos amablemente de ese oasis con una guitarra acústica que se marca un momento breve pero hermoso. Así concluye el álbum, y así el oyente aterriza en el mundo real, muy seguramente con ganas de repetir el viaje.
Con respecto a Sun Structures (que saldrá a la venta a comienzos de febrero) hay que decir que aparece en un contexto mas que favorable, en el cual Tame Impala, MGMT, The Flaming Lips, Primal Scream, y hasta grupos relativamente nuevos como Foxygen y Toy, anticiparon una buena parte del camino con sus respectivos lanzamientos. Afortunadamente, los Temples fueron conscientes de es
o
, y encontramos en las letras y los mismos instrumentos un manifiesto estructurado a las mil maravillas de la búsqueda espiritual a la que el genero se sometió a si mismo. Lo que MGMT anticipaba en Oracular Spectacular y lo que Tame Impala confirmó con Lonerism; todo eso Temples lo llevo a un nivel mas trascendental y consciente de si mismo con Sun Structures, dejando evidencia de que su cuarto de hora es hoy y que no lo dejaran ir tan fácilmente ni ellos, ni las otras bandas responsables de este cambio.

Mi recomendada es “Colours to life”. En lo personal, creo que fue la canción que me motivó mas que cualquier otra a saber que se traían con Sun Structures. Y cuando la escuchas en el disco, descubres que no es otra cosa que la columna vertebral del disco.

Aquí va “Sun structures”.

Calificación: 5/5

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