10 canciones de The Doors

En esa carrera desquiciada por encontrar la libertad, todo lo que representaba para el mundo se redujo a una tumba en París.

Hace unos días se cumplieron 43 años de la muerte en circunstancias confusas de Jim Morrison, el Rey Lagarto que junto a The Doors hizo que el mundo se dividiera entre la admiración y el desprecio, la represión y la libertad, el morbo que inspiraban sus conciertos, actitudes, o declaraciones a la prensa; o la profundidad intelectual de muchas de sus letras.
A veces parece un poco triste pensar que en esa carrera loca y desquiciada por encontrar esa libertad que tanto predicaba, todo lo que representaba para el mundo se redujo a una tumba en París y el ingreso a un estúpido club de personajes que sucumbieron ante la vida en su cenit. Ese que se hace llamar el Club 27. Pero supongo que es el karma que vive el rock clásico: cuando ingresas en ese mundo, vales mas muerto que vivo.
Como una forma de recordar o seguir la corriente a los homenajes fugaces que se ven siempre en el ciberespacio, THIS IS MUSIC les trae una lista con 10 canciones de The Doors. No piensen que son las diez mejores, o las mas representativas, o las favoritas de quien escribe esto (aunque hay algunas). Son solo 10 temas que buscan celebrar lo grandes que fueron mientras mantuvieron el fuego prendido y al mundo en vilo con cada movimiento de su imponente y misterioso vocalista.
1. “Break On Through (To The Other Side)”.

No pude haber conocido esa canción de forma mas bizarra. ¿Recuerdan cuando Krusty el Payaso interpreta ese tema en Los Simpson? ¿Si? Pues así fue. Seguramente es la mas conocida de la banda al lado de “Light My Fire”, pero me seduce mas esta por contener en su interior los elementos que los hicieron despegar de forma inmediata, compitiendo directamente con The Beatles y The Rolling Stones en las listas. Los teclados de Ray Manzarek, la guitarra siempre punzante y aventurera de Robby Krieger, los golpes exóticos en la batería de John Densmore, y la voz de Jim siempre apasionada, descarada, portadora de una traviesa rebeldía.
2. “LA Woman”.

Blusera a mas no poder, es un homenaje sentido y sincero de Jim a Los Ángeles, ciudad que abandonaría luego de la grabación del álbum del mismo nombre que la canción en 1971 para morir unos meses mas tarde. Tema bien de carretera (como la mayoría de las canciones de The Doors, todo hay que decirlo), con un pulso rocanrolero que sacan a pasear con menos frecuencia de la que uno quisiera.
3. “Alabama Song (Whisky Bar)”.

Incluida en su debut homónimo de 1967, es una adaptación de un tema original de los alemanes Bertold Brecht y Kurt Weill para la opera Ascenso y caída de la ciudad de Mahagonny. No es difícil saber por qué es de los mejores temas de The Doors si se toma en cuenta que los cambios en la letra por parte de Jim y la balalaica ejecutada por Robby Krieger le dan un tono mucho mas cabaretero a esta versión. Si fuera un poco mas conocido el detalle de que no es original de la banda, seguramente estaría entre los 5 o 10 mejores covers de la historia
4. “People Are Strange”.

Otro de esos temas cabareteros que tan bien le sientan al grupo. Y al igual que “Alabama Song (Whisky Bar)”, muestra también algo de esa fascinación con la música rusa en la forma de ejecutar la instrumentación. La letra es un guiño a los consumidores de LSD de la Costa Oeste, y un síntoma de vulnerabilidad de Morrison, hablando de como se siente un incomprendido en una época que parecía hecha para el. Si tuviéramos que hablar de un precursor para poetas malditos como Nick Cave, Lou Reed, Ian Curtis o Kurt Cobain, esta canción podría ser un buen punto de partida. Muy recomendado el cover que hizo Echo and The Bunnymen.
5. “Moonlight Drive”.

Aunque aparece hasta su segundo álbum, Strange Days, fue la primera canción de The Doors en su historia. Se dice que cuando Morrison y el teclista Ray Manzarek se encontraron luego de mucho tiempo en una playa, Jim le mostró uno de sus poemas a Ray, que terminaría siendo la letra de dicha canción. Manzarek se mostró tan sorprendido con la letra y su voz, que de inmediato le pidió a Jim armar una banda juntos “para ganar un millón de dolares”.
6. “The End”. 
Edipica, épica y perfecta para la muerte. Con sus casi 12 minutos de duración, inició la costumbre que tuvo The Doors en la mayoría de sus álbumes de cerrar con temas extensos, casi dados para que fuesen un monologo donde Jim se apropiaba de la situación y sus compañeros enfatizaban aun mas el sentimiento de cada palabra que salia de la boca del Rey Lagarto. En este caso, es una despedida amarga, cruel y hasta misogina.
7. “The Unknown Soldier”.

Para ser un himno anti-Vietnam, no es tan conocido si lo comparas con, por ejemplo “Gimme Shelter” de los Stones. Eso no le impidió que se hiciese popular entre sus seguidores por la forma tan impresionante en que recrea un fusilamiento, lo cual fue llevado incluso al propio vídeo musical que hicieron para el tema.
8. “Shaman’s Blues”.

Cargada de roman
ticismo en su letra y bastante caótica en su instrumentación, hizo parte de su álbum de 1969 The Soft Parade, en el cual ya se percibían los primeros síntomas de decadencia en Morrison, que para esa época se hizo alcohólico, por lo cual se pierde varias de las sesiones de grabación. Posiblemente uno de los momentos mas interesantes de Robby Krieger, que sostiene la canción de forma impresionante con su guitarra.
9. “Roadhouse Blues”.

En los últimos años de la banda, tuvieron un giro algo radical hacia el blues, en parte por la cada vez mas bohemia actitud de Morrison. El cambio inició con su álbum Morrison Hotel de 1970, y justamente con esta canción arranca el mismo. Aunque originalmente se lanza como b-side de “You Make Me Real”, pronto se convirtió en un clásico de The Doors, al extremo que fue re-lanzado como sencillo en 1979 y fue incluida en la polémica película biográfica de la banda dirigida por Oliver Stone.
10. “Riders On The Storm”.
Tiene mucho mas merito del que uno cree, porque es el tema que cierra L.A. Woman, el ultimo álbum que Morrison grabó con The Doors. Ademas, le dio nombre a la banda tributo que armaron Ray Manzarek y Robby Krieger cuando John Densmore los demandó por el nombre de The Doors. Habla de Billy Cook, uno de esos asesinos desequilibrados típicos de los setenta que mató a una familia, hizo autostop y asesinó a la familia que se detuvo a recogerlo. Si Brian De Palma quisiera sacar una película basada en la historia de esa canción, no lo tendría para nada difícil.
Por cierto, quisiera ponerme purista y decir que el remix donde participa Snoop Dog que se hizo unos treinta años después a esa canción literalmente despedazó el esfuerzo de la original. Pero la verdad es que funciona bien. El asesino desequilibrado ahora es un gangsta.
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