Retrospectiva: Kasabian y el debut de la carniceria

 

Una forma de abordar la música que no ve un par en absolutamente nadie de su generación.

Antes de comenzar, me gustaría dar gracias a los chicos de Kasabian Empire Spain, que fueron una fuente importante para realizar este escrito, puesto que hubo información que no conocía y que ellos se encargaron de recopilar tiempo atrás, cuando el álbum protagonista de esta retrospectiva cumplía 8 años. Habiendo hecho claridad de eso desde el principio, empecemos.

Pocas bandas en la vida han conseguido impactarme tanto como Kasabian. Aun siento escalofríos cuando recuerdo ese bajo de “Club Foot” retumbando por primera vez en mis oídos, relacionándolo con la película Goal, sintiéndolo recorrer mi cuerpo cada vez que tenia un balón de fútbol en mis pies y a la vez sirviendo de puente en mi cabeza entre esa electrónica que escuchaba de niño y creí haber abandonado para siempre cuando me crucé con el rock en mi adolescencia. Esa primera vez algo hizo click en mi cabeza y no volví a ser el mismo.

Han pasado varios años desde esa experiencia y mi admiración por la banda de Leicester no ha hecho mas que crecer. En ese tiempo supieron convertirse en el crisol donde se junta lo mejor de la música del siglo XX con la tecnología y las maneras del siglo XXI. Son lo siguiente en la linea de sucesión después de Primal Scream, en una forma de abordar la música que no ve un par en absolutamente nadie de su generación.
Sin embargo, y a pesar de que los 5 trabajos que han lanzado hasta la fecha son logros creativos cada uno a su manera, solo uno de sus trabajos tiene por unanimidad la vitola de clásico indiscutido. Ese álbum es por supuesto su debut, Kasabian, del año 2004.

Contexto

Kasabian cuando se llamaba Saracuse. Eran como los The Brian Jonestown Massacre, pero mas urbanos.

No hablamos en absoluto de una banda común y corriente. Por muchas similitudes que pudiese compartir con bandas como Franz Ferdinand, Arctic Monkeys o The Libertines en lo que a influencias se refiere, el rollo de ellos era totalmente diferente. Bebían directamente del big beat y el espíritu hip hop, pero no por eso dejaban de lado el britpop, el rock clásico, el pop o la experimentación en la linea de lo que ya Radiohead estaba haciendo por esos años.

A eso sumemos una curiosa fascinación del grupo con la vanguardia, las bandas sonoras de las películas, y en cierto modo con Europa Oriental. Kasabian (que también significa “carnicero” en el idioma armenio) proviene de Linda Kasabian, una de los miembros de “La Familia” de Charles Manson, famosa por asesinar a la esposa de Roman Polanski, Sharon Tate. Esa fascinación se extiende a “Vlad The Impaler”, una oda a Vlad Tepes, el gobernante rumano conocido por ser uno de los sanguinarios mas grandes de su tiempo, ademas de ser un icono popular en ese país.
Pero para que una combinación de elementos en apariencia tan dispares funcione, los músicos deben ser guerreros de mil y un batallas. Y lo son, pero destacan más por su originalidad a la hora de tocar que por un talento o virtuosismo propiamente dicho. Eso si, son brillantes, todos y cada uno de ellos, empezando por la base rítmica: una autentica bomba de tiempo comandada por Chris Edwards con un bajo que tiene tanto de discotequero como de rabioso, fue el pilar donde se sustentó el talento de los otros tres personajes que contribuyeron a hacer de Kasabian un nombre tan respetado desde el primer día.
Tom Meighan no es el mejor vocalista de todos (a pesar de que cuenta con una buena voz), pero compensa eso con su entrega en cada canción y concierto ante su publico, y un carisma que sirve de contraparte perfecta para Sergio Pizzorno, el cerebro detrás de esta banda. Aunque no se le suela ver de esa forma, es un autentico visionario. Mas descomplicado que otros con ese titulo, pero con un talento bastante curioso para sintetizar tantas y tan diversas influencias en sus composiciones.
Pero si vamos a hablar del debut de Kasabian, tenemos que hablar sin duda de Chris Karloff. Solo estuvo en el debut, pero indudablemente su concepción de la música y el hecho de haber tocado y compuesto junto a Pizzorno una gran parte de las canciones de ese disco deja claro que con su partida la banda no volvió a ser igual. Sin ir mas lejos, fue el responsable de hacer la tremenda linea de bajo de “Club Foot”. Y claro, fue el responsable de que dejaran el nombre de Saracuse que usaban en sus inicios, para convertirse en Kasabian.

El disco

 

El primer antecedente propiamente dicho al debut se puede encontrar cuando todavía bajo el nombre de Saracuse, la banda grabó un demo donde se incluían cuatro canciones: “Excuse To Get Wasted (A Recreational Terrorist)”, “Gone So Far”, “Come Back Down” y “Rain On My Soul”. Solo la ultima quedaría en el debut bajo el nombre de “Test Transmission”. En algún pub de Londres el demo comenzó a rotarse, llamando la atención de un representante de BMG que los contrató inmediatamente.

Luego encontramos que en 2001 graban “Processed Beats” y “Butcher Blues” con Ian Matthews en la batería, por la época en que no tenían un miembro fijo en los tarros. “I.D.” también data de esa época, pero se tocaba bajo el nombre de “Lost Souls”, que a su vez inspiraría mas adelante a “L.S.F. (Lost Souls Forever)”. Debido a las dificultades de encontrar un baterista, “Club Foot”, I.D.” y “U Boat” fueron grabadas con caja de ritmos.
Hacia 2003 Kasabian decide encerrarse en una granja en Rutland Water, Leicestershire, para componer su debut. De allí saldría “Running Battle”. Ese mismo año ya hacían su aparición en un compilatorio del NME llamado Rock n’ Roll Riot con la canción “Cutt Off”. Todas las canciones del álbum con excepción de “Processed Beats” y “Butcher Blues” fueron grabadas allí, ese año.
El debut es de esos que impacta desde el principio. Y aquí el principio es con “Club Foot”, un híbrido entre big beat y britpop sostenido por ese bajo tan siniestro ejecutado por Karloff. La letra de acuerdo a Tom Meighan surgió con los atentados del 9/11 en la cabeza de sus miembros y la paranoia de un mundo que prefería no salir de su casa. Es un grito de libertad, de enfrentarse al mundo sin importar el miedo que pudieramos sentir. Imagino que mas de uno debió interpretarlo también como “salir a la cancha y vencer sin importar el rival”, porque se le ha relacionado mas con el fútbol (Club Foot traduce “pie zambo”) siendo una cortinilla frecuente en los entretiempos de los estadios del Reino Unido, e incluso apareciendo en el soundtrack de FIFA 13.
Pero con respecto al trasfondo de paranoia que tiene realmente el tema, Meighan es muy claro:

“No hablamos de volar el Parlamento, eso ya lo hacen otros, y no hacen más que recordárnoslo todos los jodidos días. Simplemente queremos que la gente cambie su día a día”.


“Processed Beats” tiene algo más del espíritu madchester y hip hop de la banda, siendo elegida como primer sencillo del álbum. Sigue la linea rebelde de “Club Foot”, y sirvió como una suerte de invitación al mundo de que se uniera al “movimiento”. En la portada del sencillo aparece por primera vez la iconica imagen del tipo con el pasamontañas de la portada del álbum, lo que nos hace pensar que Kasabian inventó su propio Tio Sam para mostrarse al mundo.


“Reason Is Treason” aborda el fundamentalismo en la letra y el vídeo, sin duda uno de los mas rupturistas de la banda si se le compara con lo que hacían sus contemporáneos por esa misma época. “I.D.” era escuchar a Bowie en Lodger o a Primal Scream en Vanishing Point. Electrónica pura y dura, guitarras que se prolongaban en el tiempo y el espacio, y una letra que se alejaba de la linea conspiratoria de los temas anteriores para abordar la sensación de estar drogado, sintiéndose anestesiado y a la vez vacío.

Un breve instrumental de ecos electrónicos titulado “Orange” abre paso a “L.S.F. (Lost Souls Forever)”, el primer Top 10 de Kasabian. Es otra que se pone en la linea madchester con un bajo pegadizo, unos teclados que en los conciertos son inevitables de corear y una letra que en medio de la oscuridad que sobrevuela mucho del álbum, es una luz de esperanza. Es la redención de los marginados, de aquellos a quienes la paranoia no los deja salir de su casa para moverse a su ritmo para casi sacarlos a patadas de su casa a que los escuchen. Como dato curioso, en realidad iba a llamarse “G.S.F (Good Souls Forever)”, pero por un error de impresión, la inicial quedo con la L. A la banda le causó gracia y renombraron el tema tal y como lo conocemos actualmente.
Pero la oscuridad vuelve a sobrevolar el panorama con “Running Battle”. Batería cadenciosa, Meighan dando un desempeño notable, y la electrónica siempre turbia, escalofriante y atractiva. Una de sus mejores canciones, de las pocas en las que hablan concretamente de una relación amorosa, y tal vez en la que mas se nota la influencia de DJ Shadow en la trayectoria de la banda, así como el sello de Karloff (la compuso mano o a mano con Pizzorno).
Luego es el mismo Pizzorno quien asume la voz cantante en “Test Transmission”, donde básicamente reconvierte el folk medio psicodelico que era “Rain On My Soul” en un numero de electrónica exótico. Es una especie de actualización del legado plasmado por el Bowie de la Trilogía. Otro breve instrumental titulado “Pinch Roller” mantiene esa idea para abrir paso a un clásico de Kasabian que uno aun no entiende por qué dejaron de tocar en los últimos tiempos.

 

Aunque fue dejada de lado en los setlist durante los últimos años, “Cutt Off” no debería faltar nunca en sus presentaciones. Un beat con la marca de los Beastie Boys, Meighan cantando como si rapeara (¿o rapeando como si cantara?), Pizzorno aportando una guitarra bastante solida, una linea de bajo impecable de Edwards y Karloff metiendo electrónica como si la tocara en reversa, o incorporando esa suite del final que invita a perderse en ella completamente. El “científico” del que habla la letra parece ser John C. Lilly, conocido por participar en el proyecto MK Ultra de la CIA, en el cual se buscaban métodos para controlar la mente humana a través de cosas como la marihuana o el “suero de la verdad” durante la Guerra Fria.
Aparece otra de mis favoritas, “Butcher Blues”, con otro bajo impecable de Edwards y un cambio de ritmo notable donde pasan del ritmo cadencioso, casi lounge del inicio, al ritmo mas intenso del final marcado por el sintetizador de Karloff y una batería mas contundente. Al igual que en “I.D.” relata las sensaciones de un adicto a las drogas. Fácilmente podrían haberla llamado “Kasabian Blues”, puesto que butcher en ingles también traduce “carnicero”.
Para prolongar todavía mas el estado de gracia, “Ovary Stripe” con sus ecos medio psicodelicos, una contundencia notable en la batería y un sube-baja de intensidad alucinantes conforman un tema que fue fijo durante la gira de promoción de este álbum.

“U Boat” cierra el álbum con un ejercicio entre sintético y acústico donde Pizzorno vuelve a ser el vocalista, marcando un poco la pauta de sus intervenciones en trabajos posteriores de Kasabian, remarcando ademas el carácter bélico de la gran mayoría del álbum, abordando nuevamente el tema de la Guerra Fría desde la perspectiva de los soviéticos. Pero para dejar las cosas por el mismo tono agresivo que las habían puesto en casi todo el álbum, dejan unos minutos de silencio para ponernos sorpresivamente en los oídos la versión remezclada por Jacknife Lee de “Reason Is Treason”, que curiosamente es la que se utiliza para el vídeo promocional.

Recepción

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En el Other Stage de Glastonbury 2005, sin imaginar que casi diez años después serian una de las cabezas de cartel.

Convengamos que les costó bastante en un principio, porque “Reason Is Treason” y “Processed Beats” o bien no entraron en las listas, o bien no tuvieron el impacto necesario para llamar la atención. Solo fue hasta el lanzamiento de “Club Foot” que las cosas cambiaron, justamente a raíz de la relación inicial que tuvieron con el fútbol debido a la aparición de dicho tema en la banda sonora de Goal, así como de “LSF (Lost Souls Forever)” en FIFA 04. De ahí en adelante muchas de sus canciones se hicieron infaltables en cualquier estadio de fútbol del Reino Unido que se respetara. Igualmente, “Reason Is Treason” en la versión remezclada aparece en Gran Turismo 4, mientras que la versión original se incluye en el juego Major Baseball 2K8.

Pero evidentemente Kasabian era mas que la banda sonora de un partido de fútbol o de sendos videojuegos. Fue una maquina de hits, o al menos de armar clásicos festivaleros. Junto a las mencionadas, aparecieron “Cutt Off”,  “Butcher Blues”, “I.D.”, o “Running Battle”, que los colocaron en una posición donde no tenían en común absolutamente nada con sus contemporáneos, mas ensimismados en el garage rock o el post punk revival. La carnicería había empezado y tal parecía que lo quisieran o no admitir, los festivales tendrían que acostumbrarse a su presencia.

Legado

Su debut fue el crisol que unió toda la música que absorbieron en sus años previos: bases hip hop, sonidos madchester, britpop, trip hop, electrónica a mas no poder y por encima de todo su gran diferencial: un espíritu de rock de estadio y unas ganas de tragarse al mundo que solo se habían visto antes en Oasis o The Stone Roses. Demostraron desde el inicio que la electrónica, el rock y el hip hop no tenían que llevarse mal necesariamente, pero también las posibilidades que esto conllevaba.
Luego de una gira en la que hicieron de teloneros de Oasis, se meten a grabar un segundo disco que provoca la salida de Karloff en parte por diferencias artísticas y en parte por la intención de este de radicar a la banda en Nueva York, a lo que se opusieron los demás miembros. En ese ambiente surge Empire que se dice, tuvo una influencia importante de Oasis luego de haber salido de gira con ellos.
Cuesta hablar de bandas o movimientos influidos por su ejemplo. Con Kasabian pasa un poco como los Smashing Pumpkins: uno sabe que son importantes, pero parece una maldición declararse influidos por ellos cuando no conoces una banda que lo grite a los cuatro vientos. No obstante, se puede hablar de que algunas de las cosas que ha hecho TOY al incorporar krautrock a su neo psicodelia tienen cosas en común con los ambientes claustrofobicos de ese debut.

Y por supuesto, no se puede dejar de hablar de 48:13, el mas reciente álbum de Kasabian. Apelando también a instrumentales, suites electrónicas, baterías contundentes y cierta influencia del hip hop; es una revisión de lo que en sus inicios los hizo tan especiales y diferentes al resto: el desafiar los limites de lo que géneros musicales aparentemente desconectados pueden hacer cuando se ponen juntos. Quien sabe cuanto mas haya que esperar para conocer propuestas inspiradas en ese marco tan atractivamente desafiante, pero el hecho es que sin ellos no se podría entender el espíritu del nuevo milenio.

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