Reseña: Algiers – Algiers

Si lo aplicáramos a la fijación con Joy Division, es hacer temas menos inspirados en “Transmission” y más en “Dead Souls”.

Parece que en el 2015 todo confluyó para que una serie de bandas se decidieran a darle nuevos aires al post punk revival. Entre discos como los de Viet Cong, The Soft Moon y A Place To Bury Strangers así como los regresos de The Pop Group y Gang Of Four o el nuevo álbum de Wire; todos esos nombres tuvieron en común la intención de rescatar ciertas cosas que Interpol, LCD Soundsystem, Bloc Party, Franz Ferdinand y similares no tomaron en cuenta en su momento. Principalmente, ese enfoque más frío en las composiciones. 
No me malentiendan, lo que se hizo en la década pasada para rescatar el legado de muchas de esas bandas post punk estuvo perfecto para la época. Pero como está la cosa se necesita retar más al oyente. Llevarlo a pensar la música nuevamente como un motor que puede hablar un poco de como es vivir tiempos tan extraños y cargados de paranoia como los que vivimos hoy. No necesariamente desde una visión política, pero si desde una donde las canciones son el espejo de esa sociedad.
En ese orden de ideas, uno de los debuts más llamativos del 2015 corre por cuenta de Algiers, banda proveniente de Atlanta que hace de los ritmos industriales, algunos trazos no wave y profanaciones al gospel muy bien tramadas que lo hacen ver pagano su caballito de batalla. Uno que varios críticos no han dudado en denominar “Soul distópico”.
Rememoran tiempos más suicidas (creativamente) en el post punk, en parte por su inspiración proveniente de la corriente literaria del “gótico sureño”, que apareció en esa zona de los Estados Unidos en la primera mitad del siglo XX aprovechando los elementos ficticios del gótico para hacer denuncia social. El ejemplo más reconocido en la cultura es la novela Matar A Un Ruiseñor, pero musicalmente es una idea que se asocia al estilo de Nick Cave o R.E.M. en sus primeros discos.


De hecho el debut de Algiers, homónimo, recibe comparaciones frecuentes con Nick Cave (por forzado que pueda parecer yo sumaría a Suicide entre las influencias) gracias a la siniestra voz de Franklin James Fisher que articula con astucia esa inspiración, y una curiosa versatilidad para pasar de momentos lentos a otros más veloces. Eso si, siempre dramáticos. ¿Por qué lo consideramos tan llamativo? Bueno, hablemos de las canciones.
“Remains” es toda una declaración de intenciones al principio. Pura maldad, puro dramatismo, teclados que invocan a la muerte mientras Fisher parece a la vez aterrado y extasiado ante su presencia. “Claudette” mantiene la idea pero le suma espíritu gospel. Lo profano y lo sagrado se juntan con una letra propia de Poe o Hemingway. Especialmente por la linea que dice “Today is not even a ruin, as I crack a smile, while you fade to death. Oh no, Claudette”. Lo ficticio y lo folclórico asumen su eslabon en la cadena y conforman una autentica joya. Pero no será la única.
“And When You Fall” se siente algo más propia del presente por el teclado y un dinamismo más pronunciado, pero todavía se vale de esa tradición del sur de los Estados Unidos para mantenerse a flote. Importante el trabajo del bajista Ryan Mahan para darle la contundencia necesaria al tema. Pasamos a “Blood”, la canción con la cual llamaron la atención de unos cuantos melomanos, siendo el momento de ponernos turbios. La guitarra hace algo más de presencia aun cuando sea solo con rasgueos que parecen perderse entre la niebla. Los espacios que parece dejar cada instrumento contribuyen a ese aire tan enrarecido. Si el gótico hubiese nacido en Estados Unidos, sonaría de esta forma. 
Habiendo mostrado ya la idea principal de su sonido, proceden a demostrar que pueden adaptarla bien a otro tipo de velocidades y géneros. Por ejemplo, en “Old Girl” ya nos topamos con un pulso mas propio del rock, y especialmente propio de Savages. “Irony. Utility. Pretext”, el tercer sencillo, ya coquetea incluso con beats propios del techno de Detroit y les da un giro todavía mas oscuro del que tenían originalmente. Por su parte el primer sencillo de esta producción, “But She Was Not Flying” pone una cuota más propia del dub, otra de las cosas importantes del post punk original que no se rescataron en el revival de la década pasada.
Pasamos a “Black Eunuch”, cuarto sencillo del álbum con el que oficialmente nos metemos en las comparaciones con The Pop Group o Gang Of Four. Tiene ecos dub, pero a la vez se siente como si fuera un funk metálico, como si todo lo “negro” hubiese sido eliminado. Para el caso, como si hubiese sido castrado al momento de la grabación.
Para cuando llega el momento de “Games” parece que la banda decide que ya se han liberado lo suficiente y decide que es necesario volver a espiar sus males. Nuevamente un numero lento, confesional, aunque no en el sentido de ser en primera persona sino en el de retratar ese momento con la letra y la música. “In Parallax” se vale de percusiones y ecos para darnos el que es con distancia el momento más tribal del disco. En teoría es con ese tema que cierra el debut de Algiers, pero todavía los ecos y la inminente presencia de la muerte hacen presencia por un rato más en una pista sin título.

Revivieron a The Birthday Party. Así de sencillo. Existencialismo cruzado con imágenes que si no son bíblicas, al menos son bien puritanas. Hacía mucho que una banda no buscaba desafiar ese tipo de límites, o buscaba romperlos nuevamente. En un momento de la historia donde los fundamentalismos y el hecho de tomar partido siempre entre dos extremos en cualquier ámbito de nuestras vidas se vuelven moneda corriente en la sociedad, Algiers aparece en el momento justo para plasmarlo brillantemente en su primer álbum. Y si bien es cierto que lo de ellos va mas por lo literario que por lo contestatario, no resulta difícil extrapolar ciertos momentos hacia esa segunda dirección.
La perspectiva de los meses que han pasado desde que Algiers apareciera permite decirlo: hacía falta escuchar algo así. Tal parece que alguien estuvo tomando nota de lo que todavía no se había rescatado del genero en el revival de la década pasada y se puso manos a la obra. Por ejemplo, a
lgo de su faceta mas histriónica, mas dramática, y a ciertos niveles mas violenta. Si lo aplicáramos a la fijación con Joy Division, es hacer temas menos inspirados en “Transmission” y más en “Dead Souls”.
“Games” es mi recomendada. Suena particularmente sobria.
Aquí va “Blood”.

Calificación: 4.5/5
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