Los 10 mejores álbumes del 2015

Escarbamos en lugares donde el NME, la Rolling Stone o Pitchfork no prestaron mucha atención.

Finalmente llegó el momento de revelar el premio gordo. A continuación van a conocer los que son bajo el criterio de este blog controlado por la mafia (?) los 10 mejores álbumes del 2015.
Como hiciéramos el año pasado (y para redondear eso de “15 del 2015”), decidí incluir cinco discos más que quedaron por fuera del lote principal. No van en un orden concreto, pero considero que es importante mencionarlos. Especialmente porque tres de ellos no tuvieron reseña larga y aun así lograron colarse a ultima hora entre los candidatos. En definitiva puedo decir que, sin ser demasiado outsider o rebuscado, el Top 10 escarbó en lugares donde el NME, la Rolling Stone o Pitchfork no prestaron mucha atención. El método fue recurrir a la máxima de Cotton McKnight en Dodgeball: separar la paja del trigo, los hombres de los niños y a los homosexuales de los canadienses. No fue tan difícil como creen… (?).

Se quedaron por fuera:

The Dears – Times Infinity Volume One

Con su acostumbrada mezcla de ambientes concretos, indie rock del más inaccesible y una oscuridad bien encauzada, los canadiense de The Dears vuelven a la carga cuatro años después de su Degeneration Street con un notable Times Infinity Volume One. Desafiantes a la par que impecables en sus elecciones para los arreglos y las melodías, permiten a Murray Lightburn explorar temas como la muerte, el punto de no retorno, la caída y la derrota. Como si retratara un Apocalipsis que nunca termina de ocurrir pero siempre está presente en nuestras vidas.
White Hills – Walks For Motorists

2015 fue en definitiva el gran año de White Hills. Todo gracias a Walks For Motorists, álbum que se suma al revival de la neopsicodelia con un sonido duro, mecánico, sobrecargado de ecos y propio de gente que prefiere las anfetaminas o el LSD en su dieta de alucinógenos. Alucinógenos de los que solían gustar gente como The Stooges, Hawkwind o Spiritualized, influencias que saltan a los oídos casi que de inmediato en su trayectoria y en este disco en concreto. Deja la sensación de ser el giro siniestro que se le daría a los planteamientos más esotéricos de Temples o Tame Impala. No es que sea particularmente innovador, pero si demuestra autenticidad a la hora de crear canciones.
Kwabs – Love + War
No es solo por colaborar en una canción brillante con Disclosure. Es que desde la incorporación de “Walk” al soundtrack de FIFA 15 había expectativas detrás suyo. Y las cumplió con creces, puesto que el británico ha sido lo mejor que le pudo pasar al pop en este 2015. No Adele, no Coldplay, no Taylor Swift, no The Weeknd, no la respiración asistida que le dieron a la carrera de Justin Bieber; Kwabs. Desde una óptica personal y aprendiendo algunos ganchos del concepto de música indie que los peces gordos de la industria hicieron suyo, ha recapturado valores que parecían olvidados desde Seal, tal vez el cantante con el que mejor se puede establecer un paralelo. Si a uno le salió “Crazy”, al otro le salió “Walk”. Podrían ser intercambiables, si me lo preguntan.

Years & Years – Communion
Claro que hablar de “lo mejor del pop” implica necesariamente mencionar a Years & Years. Como sucediera con Dare de The Human League en su momento, su debut Communion es un disco donde cada sonido parece pensado vocalmente. Es decir, no es que solo el vocalista cante y los teclados estén atrás, sino que todos tienen un aporte equitativo y similar. Cada parte de teclado o sintetizador (por muy rara que pueda sonar en ocasiones) parece pensada para ser tarareada en igualdad de condiciones con la voz. Firme en sus melodías, calculado en sus ritmos; no creo que en este 2015 se lanzara algo así de pensado para arrasar y que, en efecto, arrasara como ese álbum.
Titus Andronicus – The Most Lamentable Tragedy
La primera palabra que se me ocurre para describirlo es “maratonico”. La siguiente es “suicidio”. Difícil hablar en otros términos de una opera rock en el siglo XXI que sobrepase la veintena de canciones, como esta de Titus Andronicus. Son 29 canciones que van entre college rock y rock setentero que no teme deberle tanto a Queen como a Meat Loaf, alejándolos notablemente de sus raíces lo-fi para convertirlos en algo muchísimo más ambicioso. Disco notable, y una empresa de las que más suspiros han levantado entre la critica a lo largo del 2015.
Ahora si, los
diez elegidos:


10. California X – Nights In The Dark
Desde que debutaron en 2013 con un homónimo desgarrador y abrasivo donde se podía ver todo lo que podían tener en común Motorhead, Bad Religion, Nirvana, Kyuss y Sonic Youth cuando los juntabas, le vengo siguiendo la pista a Californa X, esperando a saber si podían mantener su buen nivel en trabajos posteriores. Este año apareció Nights In The Dark para responder a esa pregunta, pero no de la forma en que esperaríamos todos. En vez de optar por piezas donde la velocidad y la adrenalina desbordada dominan las acciones, los de Massachusetts se decantan por un sonido más melódico, cuidado, utilizando la velocidad cuando la situación realmente lo necesite, y dejándose influir más por el college rock. Luego de encontrar algo que los hacia distintos al resto (un acople que no admite comparación), ahora deciden probar las posibilidades que tienen con ese elemento único. Y si he de ser honesto, puede que comiencen a emerger un poco de la oscuridad a partir de ahora.
9. Beach Slang – The Things We Do To Find People Who Feel Like Us
Cargado de urgencia generacional en sus letras e instrumentación, contundente en las guitarras, directo en la ejecución (no duran más de 3 minutos las canciones), Beach Slang confirma las buenas sensaciones de sus dos EP con un debut prolijo pero no exento de suciedad y distorsiones, riffs memorables, una coordinación bajo-batería casi telepática, y la voz de James Alex que ya sea en la amargura o incitando a luchar por lo que merecemos resulta carismática. Sin duda, el secreto mejor guardado de los Estados Unidos en este 2015. Pero seguramente no será por mucho tiempo.
8. Noel Gallagher’s High Flying Birds – Chasing Yesterday
No fue el mejor producido, a lo mejor puede haber canciones que para gente aparte de los fans a muerte no resulten tan convincentes, pero el motivo por el cual destaco el segundo trabajo en solitario del ex-Oasis es por haberse mostrado más ambicioso que nunca. Para alguien que suele ser catalogado como conservador en su enfoque compositivo, no es poca cosa. Puso a nuestra disposición riffs pegadizos, guitarras fuertes, momentos acústicos, otros más bien volados, vientos más atrevidos que en el debut… Da la firme sensación de que lo mejor de Noel Gallagher en solitario está por venir. 
Y no, no es un eufemismo para Estereo Picnic…
7. Tame Impala – Currents
Hubo un sector del público de Tame Impala que criticó con dureza ese giro que dieron los australianos en Currents, y proviene principalmente de aquellos que llegaron con su antecesor, Lonerism. Ya sea por dejar de lado las guitarras o simplemente por hacer de su neo psicodelia un revival del pop ochentoso, muchos sintieron que Kevin Parker se traicionaba a sí mismo. Indistintamente de si eso es cierto o no, es claro que interpretó mejor que nadie un momento creativo donde la neo psicodelia puede encontrarse con Billboard sin sacrificar su esencia del todo. Las armonías, los arreglos, los estados de trance; todo sigue ahí. Lo que cambia es la forma de llegar a ellos. Y los temas abordados, claro. El tipo solitario (por no decir antisocial) de Lonerism cede paso a uno que se hace una pregunta para la cual hay que tener mucha experiencia y, sobre todo, muchas pelotas para responder: ¿qué es el amor?
6. Foals – What Went Down
Con What Went Down, Foals vuelve al estilo atmosférico de Total Life Forever, sumándole la crudeza característica de Holy Fire. Es un síntoma importante de madurez en el quinteto, reforzado por un conjunto de melodías originales y memorables. Sea que apuesten por temas lentos, intensos o de esos que coquetean con la pista de baile; Foals sabe manejarse con soltura. ¿Fue una soltura dada por esas cien botellas de vino que la propia banda dice haber consumido durante la composición? Quién sabe. Pero podrían elevar la apuesta a 200 botellas para el quinto álbum a ver que sale. Se ganaron ese derecho.
5. The Soft Moon – Deeper
2015 vio al post punk del nuevo milenio volver a ser protagonista en el panorama del indie internacional, luego de años eclipsado por la neo psicodelia. The Soft Moon, el proyecto del californiano Luis Vasquez hizo su aporte a la causa con Deeper, disco con el que logró aumentar sus posibilidades creativas con relación a sus dos trabajos anteriores, dependiendo menos del bajo y arriesgando más desde los sintetizadores. Juega un poco a lo que acostumbraba Suicide en los setenta: como puede resultar insoportable de escuchar, también se las ingenia para seducir.

4. Lower Dens – Escape From Evil
Lower Dens no se ha visto casi en los listados de fin de año. No entiendo por qué, la verdad. La banda encabezada por Jana Hunter alcanzó con su tercer trabajo, Escape From Evil, un nivel impresionante en lo que a composición se refiere. La clave del cuarteto de Baltimore estuvo en un indie pop con deudas de la música de los ochenta tipo The Cure o The Smiths, entrecruzada con algo del estilo de contemporáneos como Beach House. Cuando se le suman unas letras introspectivas (a veces muy tipo “poeta maldito”) y la voz andrógina de Jana, tenemos un disco que puede ser la antesala para canciones todavía mejores. Aun así, convengamos que cosas como “Your Heart Still Beating” o “Company” son muy difíciles de superar.
3. Django Django – Born Under Saturn
La medalla de bronce en THIS IS MUSIC quedo para unos muy sorpresivos Django Django. De forma mucho más cohesiva que en su debut, en Born Under Saturn dan una demostración de exuberancia aplastante un tema tras otro, a lo que le suman la experiencia acumulada en vivo, donde ya anticipaban que a pesar de sus canciones pegadizas, había algo más elaborado en su acople de lo que una escucha superficial puede mostrar.  No resulta descabellado ponerlo en la línea de los discos de Roxy Music o Talking Heads, grupos donde ese “factor arte” resulta determinante para comprender sus trayectorias.
2. Jamie XX – In Colour
Tal vez la palabra que mejor defina la experiencia de escuchar In Colour sea “internacional”. Existe entre la industria y los críticos un consenso sobre la importancia de este trabajo de en la forma de entender el 2015. Sobre todo porque en principio no es un trabajo pretencioso o de una vocación comercial tan fuerte. Sin embargo, es precisamente en esa libertad para salirse de los parámetros normales de su banda donde Jamie XX triunfa. Parte de los bajos para capturar en una serie de canciones lo que hace a una canción rompedora en un club de Londres por estos días. Hay cosas del UK Garage, del dub, del estilo soundsystem de Major Lazer, y un poco de las maneras house que protagonizaran el Segundo Verano Del Amor en Inglaterra. Probablemente la amalgama de todas esas cosas explique el éxito del disco: en esencia, es música que siempre va a funcionar en una discoteca. Sin importar los años que pasen. Trasciende el mismo 2015, a pesar de representarlo fielmente.
1. Algiers – Algiers
Tuvo que pelear bastante ese primer puesto con Jamie XX, pero al final Algiers salió vencedor de ese pulso. No por nada lideró con nombres y apellidos esa renovación del sonido post punk que señalábamos en The Soft Moon con un debut donde rememoran tiempos más suicidas (creativamente) en el género. Aunque su inspiración proviene de la corriente literaria del “gótico sureño”, no se podría decir que es un comentario social. Eso si, en el plano emocional captura la angustia que produce vivir en un periodo de la historia con tanta tendencia a polarizarse de forma tan radical frente a cualquier tema. Es un crisol de todas las cosas que hicieron del post punk la explosión de vanguardia que fue hace más de treinta años, y que al parecer insiste en dar señales de vida hasta hoy. Es, en definitiva, el mejor álbum del 2015.

2 comentarios sobre “Los 10 mejores álbumes del 2015

  1. There are seven people in this room who are giving a little bit of hope to young people in this country. That is me, our kid, Bonehead, Guigs, Alan White, Alan McGee and Tony Blair.

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