10 canciones de Nirvana

Un 20 de febrero de 1967 nacía en Aberdeen, estado de Washington, un bebe al que sus padres decidieron llamar Kurt Donald Cobain. Conocido por ser el líder de un trío conformado por rechazados que acumulaban el talento y la rabia necesarias para mandar a sepultar los ochenta con una presencia menos ostentosa pero un poquito más honesta, murió un 5 de abril de 1994 en circunstancias no del todo claras, luego de ser con Nirvana la cara visible durante los tres años anteriores del movimiento que le dio nueva vida al punk rock en la forma del género conocido como grunge.

No quiero entrar en detalles sobre cómo lo conocí o como crecí bajo su influjo durante buena parte del bachillerato. Tal vez otro día. Lo importante es celebrar esa retorcida genialidad de la cual hacia gala cuando tomaba una guitarra, salia al escenario con ropa de segunda mano y soltaba esos alaridos sostenidos por una voz más melódica de lo que podría pensarse en un principio. Cosas estas que hicieron de él y su banda uno de los últimos exponentes decididamente globales del rock. ¿Y qué mejor forma de hacerlo que con una lista de 10 canciones?

Bien podríamos escuchar sus tres trabajos de estudio, su Unplugged y los grandiosos b-sides de Incesticide, pero el reto de elegir un pedazo de su repertorio y destacarlo por cualquier motivo desquiciado que se me ocurra resulta a estas alturas una tentación muy grande e irresistible. Como los hits de Nirvana lo fueron en toda la regla, podemos obviarlos para la ocasión. Me centraré en los otros temas, los que solo los fans a muerte atesoran en lo profundo de su ser. Esos que en definitiva ayudan a entender los motivos por los cuales un concierto de ellos podía ser tan liberador.

1. School

Arrancamos con una de Bleach que se muestra como un híbrido entre Black Flag, Black Sabbath y Joy Division. El bajo de Novoselic se siente espeso, la batería de Chad Channing aporta el caos, la mala leche y la pesadez que exige la situación, mientras que Cobain se basta con las 15 palabras que conforman la letra y un riff de guitarra interesante por su rareza para hacerla una de sus canciones más notables en vivo.

2. Aneurysm 

Los noventa fueron la década donde las rarezas cobraron más valor para el fan que en cualquier otra. Se lo pueden preguntar a Oasis y se lo pueden preguntar a Nirvana. Esta apareció primero como b-side de “Smells Like Teen Spirit” (un poco como “The Masterplan” haciendo de b-side de “Wonderwall”), luego en un EP de edición limitada exclusivo para Japón y Australia, para hacerse definitivamente reconocida en el recopilatorio Incesticide. La linea que dice “Love you so much, it makes me sick” hace referencia a los sentimientos de Cobain hacia su ex-novia Tobi Vail y no cabe duda: aplica mucho para esos amores imposibles de materializar por los cuales hemos pasado todos alguna vez. 

3. Been A Son

Otro grandioso b-side de Nirvana, en este caso de “Lithium”. Narra con cierta dosis de comedia el hecho de que los padres de Kurt querían otro niño, pero en vez de eso tuvieron a su hermana Kim. Como su primera versión data de 1989 en el EP Blew, todavía tiene algo de la pesadez de los tiempos de Bleach. Eso si, un poco más encausada hacia las melodías arrolladoras que van a protagonizar Nevermind unos años después.

4. Negative Creep

Unos años antes de que Radiohead se tomara las emisoras de todo el mundo y se ganaran el (injusto) calificativo de “intento cobarde de una banda de rock”, Nirvana ya había puesto a prueba la alienación y el rechazo social en “Negative Creep”, añadiendo también algunas referencias a las drogas. Sin duda una de sus canciones más oscuras, al extremo que se escucha como si los Ramones fuesen victimas de un mal viaje.

5. Lounge Act 

Hay muchas canciones de Nevermind que parecen referirse constantemente a Tobi Vail. Sin embargo, esta es una de las que se refiere más directamente al final de su relación con Kurt y a la rabia que sentía el vocalista por la ruptura. Entre las distorsiones de la guitarra enmascara una canción pop que por lo demás es muy básica. Novoselic y Grohl siguen patrones muy básicos a la hora de establecer el ritmo a seguir.

6. Tourette’s

Un punk rápido y despiadado de minuto y medio que tiene uno de los cambios de ritmo más alucinantes de la banda. Con permiso de “Smells”, puede que sea el tema donde mejor aprovecharon esos silencios de los Pixies en toda su trayectoria. Pero por increíble que parezca, Cobain consideraba que esa canción nunca debió ser escrita, siendo tocada en vivo únicamente durante los meses previos al lanzamiento de In Utero. Si eso es una “mala canción”, ya quisiera yo haber escrito una canción así de “mala” en mi vida…

7. Scentless Apprentice 

Con una letra inspirada en el libro El Perfume, es la canción más colaborativa en la carrera de Nirvana. El riff de guitarra no lo compuso Kurt, sino Dave Grohl. Aunque Cobain sentía que era “un cliché grunge”, eventualmente decidieron entre todos seguir trabajando en la canción hasta que obtuvieron el resultado aplastante que les permitió incluirla en In Utero. Probablemente fuese un indicativo de por donde podían ir las cosas con la banda si Cobain no hubiese muerto.

8. You Know You’re Right

Esta es especial. Recuerdo que fue lo primero que escuche de Nirvana después de “Smells Like Teen Spirit”, y tardé mucho en saber todo lo que hubo alrededor de su composición, su letra y su lanzamiento. Rebosa desencanto en la letra (se dice que en concreto por su relación con Courtney Love), apoyándose en mi momento favorito de Grohl como baterista junto al bajo de Novoselic, más maduro que nunca. Debo darle la derecha a Courtney: merecía estar en el grandes éxitos de la banda, no era solo una canción olvidada más. 

9. Stay Away 

La modalidad de grunge que practicaba Nirvana consistía en una linea tan borrosa como inestable entre punk, post punk, metal y pop. Esta canción es un buen ejemplo de esa tierra de nadie en la que se manejaron durante su carrera con momentos veloces, otros pesados, cambios de ritmo muy raros y melodías que de hecho eran muy básicas. Aparentemente pensada como un ataque al conformismo, la canción antes se llamaba “Pay To Play”, en referencia a la payola. La disquera les pidió cambiar el nombre, y por eso quedó como la conocemos hoy.  

10. Territorial Pissings 

Cerró muchas de sus presentaciones, y ahora cierra esta lista. Era el preámbulo a la destrucción de los instrumentos con la cual el caos de los conciertos se consumaba definitivamente. Tuvo momentos altos en vivo, pero reviste una importancia particular durante sus presentaciones en programas de televisión. Una de las más recordadas fue en el programa de Jonathan Ross, cuando en vez de tocar “Lithium” como se había pactado originalmente, cambiaron a “Territorial Pissings” para posteriormente destruir el escenario. Glorioso.

¿Cuales son sus 10 canciones de Nirvana?


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