Reseña: Underworld – Barbara Barbara, We Face A Shining Future

El trabajo más experimental y arriesgado que hayan lanzado hasta la fecha.

Hace unos años asistí a una conferencia sobre emprendimiento en la industria musical. El conferencista hablaba de su trabajo como manager de una banda que tenia una peculiaridad: tocaban sus instrumentos de forma continua, improvisando en los intermedios para mantener al publico atento y no darles un segundo de respiro al igual que en un DJ Set. En ese momento soltó una frase que calificaba a sus protegidos “al mejor estilo de Underworld, el ultimo proyecto electro que valió la pena”.

Si bien no coincido con esa apreciación, lo cierto es que junto a The Chemical Brothers, The Prodigy, Leftfield y otros, el proyecto liderado por Karl Hyde y Rick Smith fue un protagonista indiscutido de la música electrónica en la segunda mitad de los años noventa. Canciones como la inmortal “Born Slippy”, “Moaner”, “Dark And Long (Dark Train)” o las más recientes “Two Months Off”, “Crocodile” y “Always Loved A Film”, así como álbumes tan redondos como Beaucoup Fish o Oblivion With Bells forjaron su nombre hasta nuestros días como uno de los actos más valientes en la historia reciente de la música alternativa.

Alguna vez escuche un comentario donde decían que Underworld no componía canciones sino una especie de equivalente electro para las sinfonías. En un plano general parece describirlos bien, pero no es tan así con su ultimo álbum ‘Barbara Barbara, We Face A Shining Future’, donde básicamente ponen patas arriba el concepto que teníamos de ellos hasta el día de hoy. Eso si, en el buen sentido de la palabra.

Hagamos algo de contexto. Pasaron 6 años desde que lanzaran ‘Barking’, un álbum accesible para lo que suelen acostumbrar pero igualmente magistral. En ese tiempo mientras Smith colaboraba con Danny Boyle para una serie de bandas sonoras, Hyde emprendió una carrera solista en la cual lanzó tres trabajos: uno por su cuenta en 2012, ‘Edgeland’, y dos en colaboración con Brian Eno, ‘Someday World’ y ‘High Life’. Esos discos fueron claves para entender lo que ocurrió con su ultimo álbum, pues básicamente se orientaron por pasajes electrónicos más pensados desde lo orgánico que lo sintético, con el tono vanguardista que caracteriza a Eno en cada una de sus aventuras.

Esa experiencia tuvo como consecuencia que Barbara Barbara revelara un mayor peso de Hyde en el resultado final que de costumbre, sobre todo en la segunda mitad. Canciones como “Santiago Cuatro” o “Motorhome” bien pudieron hacer parte del proyecto Eno & Hyde con ese tono tan experimental o, como en el caso de la primera, totalmente alejado de la electrónica. Ya ni hablar de ambiciones comerciales, que son prácticamente nulas en el disco.

Incluso el sonido clásico de Underworld que se revela en “I Exhale”, “If Rah” o “Low Burn” es sumamente oscuro. Uno pensaría que ese tipo de canciones son el resultado de lo que pasaría si Alan Wilder o Martin Gore fuesen miembros de Joy Division. Hay una cualidad más orgánica, más humana en esas canciones de lo que acostumbra Underworld aunque cuidando de no alejarse de sus señas de identidad (lineas de teclado extendidas hasta el infinito, Hyde cantando con una soltura envidiable…), explicando en parte la aclamación que viene cosechando el disco desde su lanzamiento semanas atrás.

El termino medio entre esa oscuridad “en vivo” y experimentación parece encontrarse al final con “Ova Nova” y “Nylon Strung”. Suenan inocentes, densas, algo movidas, y a la vez marcan cierta diferencia con buena parte de su catálogo anterior por la atmósfera que son capaces de producir en canciones tan sencillas. Generalmente para hacer canciones con esa dosis de misterio prefieren seguir la jugada que aplican en “Low Burn”, pero en ese final se decidieron por otra cosa.

‘Barbara…’ viene a ser entonces como un rompecabezas. Distintas experiencias unidas entre si por un criterio o un capricho que no logramos entender, pero ahí está. Cuando quiere enganchar, engancha. Cuando quiere someter a prueba nuestra paciencia con algo difícil de escuchar, nos somete a prueba. Hyde y Smith adquirieron esa libertad en los últimos años y no han dudado en utilizarla para seguir buscando desafíos, aun cuando realmente no tienen necesidad de hacerlo.

Se le ha llamado el mejor álbum de Underworld desde Beaucoup Fish, pero la verdad nunca he sentido un bajón pronunciado en su trayectoria para hacer semejante aseveración. Lo que si puedo decir es que es el trabajo más experimental y arriesgado que hayan lanzado hasta la fecha. Porque algo parece claro escuchando las canciones y es la ausencia de una necesidad por crear algo fácilmente vendible. Uno, por supuesto, de una calidad impresionante.

“Nylon Strung” es mi recomendada. Es como si la versión ochentera de Depeche Mode colaborara en vivo con Pink Floyd mientras graba “The Great Gig In the Sky”.

Aquí va “If Rah”.

Calificación: 4.5/5
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