Retrospectiva: Be Here Now, el fin de una era

Se reventaron innecesariamente en hacer su Sgt Pepper’s cuando no tenían ni el bagaje, ni el deseo colectivo, ni la habilidad necesarias para hacer algo así.

El britpop fue una de las etapas más increíbles de la música rock. Primero, por su carácter marcadamente nacionalista frente al predominio de los Estados Unidos en lo que se refiere a marcar el rumbo del genero con el grunge y más adelante con el nu metal. Segundo, su rescate sistemático (algunos seguro lo llamarán saqueo) del pasado colectivo que compone el rock británico y utilizar elementos variados de este (llámese Invasión Británica, glam rock, punk, psicodelia, indie, Bowie…) que configuraron toda una mentalidad y unos lineamientos sonoros. Claro, en cierta forma era un poco provinciana esa actitud, pero es apenas lógico cuando tomamos en cuenta esa continua busqueda del “orgullo perdido” de la Gran Bretaña sobre el cual se sostienen muchos movimientos musicales surgidos en las islas.

En un periodo que comprende 1991 y 1996, un montón de bandas enormes aparecieron. Suede, Pulp, Supergrass, Ash, Cornershop, The Verve, Blur, Sleeper, Elastica, Lush, The Bluetones, Cast, The Auteurs, The Boo Radleys, Gene, Ocean Colour Scene… fue un boom rotundo, variado en sus formas y contundente en su misión de alcanzar la cima para derribar al grunge de una patada. Pero hacia 1994 la atención fue acaparada por Oasis, quienes proclamados por la prensa como la voz de la Inglaterra de clase baja dieron el golpe más contundente sobre la mesa con su debut ‘Definitely Maybe’. Los clásicos se sucedieron uno tras otro, el impacto llegó a escucharse en los Estados Unidos y para el lanzamiento de ‘(What’s The Story?) Morning Glory’ en 1995 se habían convertido en la banda más importante del mundo. Al año siguiente en agosto de 1996 durante sus dos noches memorables en Knebworth Park ante 250.000 personas, los hermanos Gallagher alcanzan el cenit de su popularidad. A partir de entonces todo se comenzará a derrumbar. Y la prueba reina fue su tercer trabajo de 1997, ‘Be Here Now’.
Contexto
Más que hablar del álbum en si, la obligación al hacer esta retrospectiva (y particularmente su aspecto contextual) es responder a una pregunta fundamental: ¿Por qué a pesar de ser el álbum más vendido en su primera semana de lanzamiento en Inglaterra durante varios años es incluso hoy tan vapuleado?
Bueno, la verdad es que son varias cosas. La situación interna de Oasis no era la mejor desde esas dos noches legendarias en Knebworth. Los egos de Liam y Noel estaban por las nubes, y durante las fechas posteriores de esa gira (que incluyeron gira por Estados Unidos) se sacaron las uñas. Primero Liam no se presenta en el Unplugged de MTV solo para fastidiar a Noel. Luego decide que no viajará con el resto de la banda a USA para comprar una casa con su mujer de entonces, Patsy Kensit. Noel responde asumiendo el rol de cantante líder durante las primeras fechas. Liam se une semanas después y realiza un recordado gesto en los MTV Awards escupiendo mientras cantaba fuera de tono “Champagne Supernova”. Las tensiones finalmente estallan y Noel suspende la gira, regresando a Inglaterra en un avión diferente al del resto de la banda. Parecía un hecho el final de Oasis en los últimos meses de 1996, pero nadie decía nada.
Finalmente Noel decide grabar un último álbum con Oasis para terminar sus compromisos contractuales en Creation Records y darle un punto final a la carrera de la banda. Echando mano de algunas composiciones que no estuvieron en los discos anteriores y con algunas nuevas, se metieron a los estudios Abbey Road a grabar su tercera placa, sin detenerse a mirar que esa movida que los puso en la cima amenazaba con hundirlos.
En ese 1997 fue cuando todos comenzaron a renegar del britpop en Inglaterra, y tal vez con justa razón. Todo el movimiento estaba degenerando en una fórmula de éxito y, más grave aun, en una fachada que le permitió al nuevo laborismo de Tony Blair ganar las elecciones de su país luego de casi 20 años de dominio torie. Muchos de los contemporáneos a Oasis se dieron cuenta de eso mientras Noel se tomaba esa infame foto con el mismo tipo que descartó toda esa energía de la Cool Britannia que se manifestó en las urnas apenas tomó el poder.
Los grupos que tenían más capacidad e intenciones de maniobrar y reinventar su sonido como Blur, Pulp, The Verve y Cornershop lanzaron sendos álbumes donde se aventuraban en direcciones diferentes a las probadas uno o dos años antes. Pero por supuesto, fue el ‘OK Computer’ de Radiohead quien representó mejor la necesidad de cambio en el panorama musical de entonces.
Nada de eso lo supo Oasis. Y si lo sabía, seguramente importaba mucho menos que llenarse de cocaína durante las grabaciones, creyendo que iban a salirse con la suya una vez más a pesar de que las relaciones en la banda cada vez se encontraban peor.

El disco
La premisa básica de ‘Be Here Now’ era mezclar las guitarras directas y contundentes del Definitely Maybe con la perfección melódica alcanzada en Morning Glory. En teoría era un movimiento acertado, y de hecho hasta podría haber resultado en la forma definitiva de Oasis. Pero cuando los motores creativos que eran la espontaneidad y la agudeza eran reemplazados con más fuerza que antes por la cocaína y un delirio de grandeza que los había desconectado completamente del mundo real, es apenas lógico que tomaran las decisiones que terminaron tomando en la composición, grabación y hasta la promoción del álbum.
En general las letras dejaron de lado la realidad callejera de ‘Definitely Maybe’ y la sensibilidad adquirida de ‘Morning Glory’ para buscar una composición más abstracta o poética. Estaba claro que apuntaban al Sgt Peppers o el Magical Mistery Tour de The Beatles, pero claramente estaban omitiendo muchas cosas en su juicio. Por ejemplo, que los Fab Four dejaban aire en los temas, le daban importancia a los silencios para que los temas respiraran (mucho más cuando incluian las orquestaciones de George Martin). Noel y el productor Owen Morris hicieron todo lo contrario: además de las orquestas que aparecían en varios tramos del disco, sumaron muchas pistas de guitarra en todas las canciones. Mientras en los trabajos anteriores tuvieron que quitar capas para darle más consistencia al sonido, en ‘Be Here Now’ muchas veces se grababan hasta treinta guitarras que sonaban igual tan solo para que sonara más fuerte.

De todos modos el arranque con “D’You Know What I Mean?” no está nada mal. Eso a pesar de que en el primer sencillo oficial se nota esa producción rimbombante y exagerada, así como deja ver que mucha de la inspiración de Noel para componer estaba en un punto bajo. El rasgueo de la guitarra no se aleja mucho del de “Wonderwall”, la letra más allá del coro y una referencia al disco de Bob Dylan ‘Blood On The Tracks’ no es tan destacada, y el tema en general es más largo de lo que debería. No obstante, es por mucho lo más destacado de ‘Be Here Now’ porque todavía se percibe esa actitud montadora, despreocupada y dominante que tanto llegó a gustar y disgustar, cortesía de Liam. Es curioso que incluso en comparación con el resto de canciones, no es una sobrecarga de ruido.

Esa sobrecarga se dejará ver en “My Big Mouth”, una apología a su actitud gamberra frente a la prensa que estrenaron en Knebworth el año anterior. La melodía funciona, Liam está a la altura y la batería de Alan White hace que recuerde mucho al estilo de ‘Morning Glory’. Hay momentos donde solo suenan guitarras que no llevan realmente a ningún lado y alguna repetición que sobra. Entonces lo que bien podría haber durado cuatro minutos, se extiende hasta los cinco de manera innecesaria. El tema de la extensión es más entendible en “Magic Pie”, la única que interpreta Noel en el álbum y que para efectos del objetivo buscado (sonar a los Beatles más psicodelicos) tiene éxito. Ahora, ¿de qué habla Noel en esa canción? Tal vez nunca lo sepamos con certeza. Parece una mirada hacia su yo pasado que aspiraba a la cima del mundo, pero en varios tramos las elecciones de versos son bastante extrañas. De nuevo, parece que buscaba un juego dadaista al estilo de “I Am The Walrus”, pero sin tener realmente esa habilidad.

Liam vuelve a las voces para hacerlo bastante bien en “Stand By Me”, con mucha distancia la canción más perdurable de ‘Be Here Now’. Tenía más pinta de formula probada en eso de la balada redentora tipo “Wonderwall”, pero es innegable que funcionaba incluso tan recargada de guitarras como estaba porque la elección de la melodía fue muy certera y el acople entre banda e instrumentos de cuerda se supo coordinar.
En gran medida lo que sigue de ‘Be Here Now’ es la manzana de la discordia. Pareciese como si la buena voluntad de Oasis se agotara con esas canciones, y conforme llegan las siguientes la banda suena más desganada. “I Hope, I Think, I Know” es como la canción optimista del álbum, pero a esas alturas las guitarras con esa estridencia ya cansan, mientras que Liam no se siente tan afilado como acostumbra en la voz. Su desempeño se siente forzado, sin poder transmitir lo que sabe cuando canta normalmente. Intentan variar el registro con “The Girl In The Dirty Shirt” donde ahora los dos hermanos ponen la voz y un piano hace de acompañante, pero no está ni cerca de igualarse a lo mostrado en el arranque de este álbum siquiera. Nuevamente se percibe el hartazgo (y puede que hasta el disgusto) con el nuevo material. En “Fade In-Out” prueban con una especie de western que anticipa el tono más aventurero que van a probar con ‘Standing On The Shoulder Of Giants’, y aunque no termina de cerrar el experimento al menos da un síntoma de mejoría que se ve ratificado con la otra balada del álbum, “Don’t Go Away”.

Además de Liam que nuevamente rinde al máximo (posiblemente fue el único que rindió a un nivel decente entre todos los involucrados) las guitarras en tremolo le dan un aura distinta al tema, que se aleja considerablemente de esa estridencia absurda e injustificada que predomina en el disco para permitirle respirar y favorecer los arreglos de cuerda. 
Pero nuevamente se siente una especie de bajón con la canción que da nombre al disco, donde se perciben nuevamente los vicios que arrastró toda la concepción del disco. Demasiado deudora de canciones previas (es otro Cigarettes And Alcohol”), más larga de lo necesario y debe sufrir comparaciones odiosas por no estar ni cerca de capturar la frescura o la informalidad de su repertorio previo. Con “All Around The World” puede decirse exactamente lo mismo, pero al ser un tema que venía de los inicios de la banda se nota que tiene otra pasta incluso siendo el arquetipo de canción compuesta por cocainomanos con delirios de grandeza. Tiene tres cambios de tono (bastante complejo para ser Oasis), la elección de melodías es certera y tan beatlesca como solo ellos podrían aspirar y consigue fluir durante los nueve minutos que dura. “It’s Gettin’ Better (Man!!)” y un reprise de “All Around The World” con los arreglos de cuerda cierran un álbum pretencioso que, como suele decirse en politica “cambió todo sin cambiar nada”. Pero ese no sería el único exceso que rodearía ‘Be Here Now’.
Recepción
Hace 20 años cuando ‘Be Here Now’ llegó a las tiendas, consiguió vender 420.000 copias en Reino Unido solo en su primer día. Llegó casi a las 700.000 copias vendidas al terminar la semana, mientras en Estados Unidos alcanzó el #2 de Billboard con 152.000 copias vendidas. Así se convirtió en el álbum más vendido de Inglaterra en su primera semana. Paradojicamente la recepción de la crítica fue positiva inicialmente, en un acto de condescendencia por la recepción más negativa que tuvo ‘(What’s The Story?) Morning Glory’ en su momento. Lo más increíble es que se alababa todo lo que se le criticó al disco posteriormente: el volumen alto, las letras, la ambición… La gira mundial que siguió y se prolongó hasta 1998 se vio impulsada por esa recepción.
Más adelante cuando ya la oasismania devino en payasada mediática para los más neutrales, aparecieron los cuestionamientos serios de los fans, la prensa y del propio Noel Gallagher a su creación. Es un debate que sigue dividiendo a la gente hasta hoy, pero es uno que vendió hasta hoy unos ocho millones de copias a nivel mundial. Hasta para fracasar Oasis lo hizo “en grande”.
Legado
‘Be Here Now’ fue un punto de quiebre en la historia de la banda y de la música británica por los motivos equivocados. Durante la campaña de expectativa (que limitó bastante las apariciones mediáticas de la banda en radio, TV o prensa tanto de sus miembros como de sus nuevas canciones) se produjo un hype comparable al despertado en los últimos tiempos por Daft Punk, Arcade Fire o Kanye West, previo lanzamiento de sus discos. Se dice que incluso al momento de pasar el sencillo “D’ You Know What I Mean?” a las radios, había un contrato de exclus
ividad donde se prohibía a los DJs hablar del tema hasta en su ambiente más privado. Inclusive en el mismo se suponía que debían sobreponer la voz mientras sonaba la canción para des-estimular la piratería.
Todo muy absurdo, claro. Por eso todos esperaban ver en ese álbum la coronación del britpop. Pero esa campaña se sumaba al mal momento interno de Oasis, los problemas con las drogas, la falta de inspiración y la producción tan exagerada para decir poco y nada en su contenido. Lo que si documentaron sin querer, fue el agotamiento del britpop como movimiento musical. En esos momentos Robbie Williams tomaba la formula britpop cual Paul Young con el synthpop-new romantic una década antes y la reducía a un rock pop radiable. Coldplay, Travis (teloneros de Oasis en la gira de ‘Be Here Now’, de hecho), Stereophonics y demás aparecían con intenciones similares en el panorama.
Cuando terminó la gira, Oasis básicamente implosionó. Bonehead y Guigsy, guitarrista y bajista respectivamente, abandonan la banda agotados y en medio de conflictos muy serios con Noel. Paralelamente los Gallagher luchan con sus adicciones (particularmente Noel) y deciden volver a ruedo en el 2000 con ‘Standing On The Shoulder Of Giants’, donde probablemente plasmaron el álbum que debieron grabar años antes en vez de ‘Be Here Now’.
A pesar de que el tono general de esta retrospectiva pueda indicar lo contrario, la verdad es que no considero que ‘Be Here Now’ sea tan desastroso. Y la razón salta a la vista: realmente no lo es. Hay una mitad del disco que funciona a pesar de los excesos, mientras la otra no lo hace. Lo que funciona, funciona de maravilla. Lo que falla, falla estrepitosamente. Varios de los buenos temas que contiene son de mis favoritos en la carrera de Oasis. Pero la cosa es que no pasa de ahí: son solo momentos anecdóticos en un álbum flojo.
Posiblemente el mayor error de Oasis al momento de grabar era creerse tan exageradamente la sucesión de The Beatles en vez de centrarse en lo que eran como banda en ese momento. Una con relaciones personales bastante fracturadas, si, pero en esencia con una serie de influencias que les permitían ser más que solo los sucesores de los Fab Four. Se reventaron innecesariamente en hacer su Sgt Pepper’s cuando no tenían ni el bagaje, ni el deseo colectivo, ni la habilidad necesarias para hacer algo así (al menos en ese momento particular de sus carreras). Basicamente en ‘Be Here Now’ es donde se le acaba el timing a Oasis.

Aquí va “All Around The World”.