Los 10 álbumes de electrónica del 2017

Esta selección de THIS IS MUSIC se da por seguir por instinto antes que por certezas previas.

De todos los ámbitos en los cuales se suele enmarcar la música, la electrónica tiene la particularidad de ser el más difícil en lo que a generar consenso se refiere. Como no surgió teniendo esa cosa mediática más centralizada que si tuvo el rock, fue más propensa a la experimentación y a producir subgeneros sin depender tanto de firmar con sellos grandes o algo así, dejando de lado el grabar pistas con el formato típico de canción. Por ese motivo a la electrónica se le encuadra primero por sus vertientes (y los sellos que se encargan de darles forma) y luego por sus artistas. Por supuesto, y aun cuando la EDM se tomó por asalto su pedazo de la gran torta del negocio musical, Internet ha profundizado más en esa dinámica de géneros >artista.

¿A qué lleva esa coyuntura? A que si uno quiere destacar los discos más notables en materia de electrónica, debe asumir que no es una mirada en la cual se establezca un consenso. Varios medios como CoS o Pitchfork destacaron discos de electrónica en sus listados de fin de año, pero no son necesariamente trabajos que siguiera mucho el público objetivo. Es justo decir entonces que esta selección de THIS IS MUSIC se da por seguir por instinto antes que por certezas previas. Generalmente fueron los caminos de la red quienes nos guiaron hasta llegar a muchos de estos artistas.
Se queda por fuera.
UNKLE – The Road Pt. 1
No es difícil darse cuenta que una de las vías donde se nota que la electrónica puede ser demasiado autocomplaciente es cuando se ponen en ese rollo progresivo en el cual han caído el krautrock, el drum and bass y el trip hop. Ciertamente UNKLE puede presumir de estar encarando el proyecto más ambicioso de su carrera, y ciertamente ‘The Road Pt. 1’ no arriesga casi nada respecto a lo que conocemos del proyecto desde siempre. Pero es tan certero y lleno de mística hasta el punto de que hila finamente entre sintetizadores, instrumentos rock y arreglos orquestales momentos donde Mark Lanegan, Dhani Harrison, Elliot Power, Yseé o Liela Moss se lucen como invitados de lujo. Incluso para ser autocomplaciente se debe serlo bien, y por eso le reconocemos el esfuerzo al británico.

10. Ninos Du Brasil – Vida Eterna

Ninos Du Brasil es un dúo italiano que se caracteriza por su mezcla entre electrónica y batucada. Con tres discos lanzados hasta la fecha, el más reciente ‘Vida Eterna’ los encuentra distorsionando la esencia de ambas cosas: a ratos el techno que sale de los sintetizadores se tiñe de “verde amarelo” y a ratos los golpes polirritmicos típicos de la batucada se alteran para formar pasajes de jungle, sambass y hasta goa, con la mística evocadora que se esperaría al establecer esos parentescos. Muy recomendable, sobre todo si gustan de esa mirada “vieja guardia” de la electrónica como música que puede decir mucho siendo meramente instrumental.

9. Vitalic – Voyager
Aunque no tiene el mismo salvajismo propio del electroclash con el que lo conocimos en la década anterior, el francés Vitalic sigue siendo infalible cuando se trata de grabar discos. Con ‘Voyager’ se acerca a la linea de tipos como Kavinsky, facturando un synthpop a ratos distópico pero sin perder ese típico encanto mostrado por los franceses en ese campo.

8. Goldfrapp – Silver Eye

Con el firme objetivo de poner en común el lado más experimental y el más discotequero del dúo, Goldfrapp reafirma su merecido lugar como el acto synthpop más grande del nuevo milenio. Es verdad que en el proceso quedan en una zona de confort de la que no parece probable que se alejen en un futuro cercano, pero su sobriedad y su elegancia para dibujar momentos vibrantes y prolijos está fuera de discusión.

7. Chase & Status – Tribe
Orgullosa como siempre de la música que sale de sus fronteras, Inglaterra se esfuerza siempre por preservar su grandeza en materia de artistas, que paradojicamente evoca la grandeza de quien fuese “la reina de los mares”. Uno de los terrenos que se defiende con más ahínco es el del drum and bass, que si bien no tiene ya el mismo impacto que en los tiempos de Coldcut (o incluso los de Pendulum) todavía tiene su ejercito de creyentes, quienes de paso siguen los pasos de Pendulum para proyectar ese s
onido en vivo. Chase & Status es un vivo ejemplo de eso, y en ‘Tribe’ exploran buena parte de las facetas que concentra en su interior la historia de la electrónica en el Reino Unido. Trazos de jungle, ragga, dubstep y claro, drum and bass protagonizan un trabajo donde en un extremo tenemos a Emeli Sandé incorporando el soul a ese crisol de movimientos en “Love Me More”, y en el otro tenemos a Slaves haciendo su cosa reaccionaria a lo Prodigy en “Control”.

6. Toro Y Moi – Boo Boo
Aparentemente influido por Daft Punk y Frank Ocean (cosa no tan difícil de comprobar), Toro Y Moi nos deja con ‘Boo Boo’ su trabajo más accesible hasta la fecha. Se centra en el lado soul de ambos y partiendo de allí altera como crea conveniente la producción. Ruidos acuáticos en “Mirage”, base inquietante para una voz super prolija en “No Show” y en “Girl Like You”, una serie de susurros en apariencia aleatorios en “Pavement”… Todo eso sin perder ni por un segundo su gracia de atrapar millenials en sus garras.

5. sir Was – Digging A Tunnel
sir Was es el seudónimo de Joel Wästberg, productor sueco que con este debut puso en común el soul
y el trip hop de una manera más explicita que en el pasado. Entre trazos de hip hop (sobre todo en la elección de beats), bajos profundos y alguna instrumentación tradicional perfectamente orquestada se las ingenia para confeccionar un LP lleno de momentos engañosamente relajantes y estados de trance que parecen más propios de alguien encerrado en su propio mundo.

4. Zola Jesus – Okovi
Habiendo ya consolidado y profundizado en una mirada donde lo atmosférico y lo industrial pueden tener cabida por igual en su repertorio, Zola Jesus decide probar sus limites con ‘Okovi’ afilando aun más la producción y prestando mucha atención a los detalles que, en definitiva, son los que marcan la diferencia. Sin tener el soul tan metido en el cuerpo ni ser tan alocada para experimentar hasta el absurdo, hay tramos donde no se aleja mucho de Dido o de Björk.

3. Perturbator – New Model
Un seguidor de THIS IS MUSIC me presentó a este grupo gracias a “God Complex”, tema incluido en este merecedor del tercer puesto. Fue un flechazo incontestable que debí seguir con toda atención. Me descargué este EP, ‘New Model’ y terminé aun más alucinado al escuchar pistas tan tremendas como “Birth Of The New Model” o “Vantablack”. Luego me doy cuenta que estos franceses son prácticamente contemporáneos de Justice y que llevan una larga trayectoria a sus espaldas haciendo un sonido como el de Jean-Michel Jarre pero más pesado y para estadios. Más allá de que sean una novedad para mi, son seis canciones demasiado contundentes y poderosas para estar en un EP, con pasajes donde la calma precede a la tormenta y esta es en medio de su salvajismo algo bastante sublime. Hasta el punto que bien pudo ser catalogado como un largo y tendría incluso más atención. 
2. The XX – I See You
Tuve dudas sobre si calificaba para esta categoría. Pero no cabe duda: ‘I See You’ es no solo un álbum electrónico de pura cepa, sino mi favorito de todos los que salieron en este 2017. Naturalmente no es por ser innovador, pues es bastante conservador tanto en inspiración como en aspiraciones, sino por su más que probada asertividad. Mucha gente seguramente detesta ese cambio de los raritos que escuchamos en los discos anteriores a este lavado de cara hacia algo más pop, pero la cosa es que en el tercer LP de los londinenses cristaliza mucho de ese lado introspectivo con lo que mostró Jamie XX en su glorioso ‘In Colour’. Ambas cosas se pusieron en común hasta darle vida a un discos donde los hits no faltan y, sobre todo, demuestran tener un carácter que se extraña mucho tanto en los actos pop de la actualidad, como en quienes deciden simplemente hacerse accesibles sin cuidar ese elemento que hace perdurable hasta la cosa más ruin. A todos los niveles que se les pueda ocurrir, con ‘I See You’ se volvieron los Thompson Twins de nuestro tiempo. Pasa que no es el #1 porque…

1. Mura Masa – Mura Masa
N
o siempre se trata de gustos en THIS IS MUSIC. Si se trata en cambio de reconocer el talento cuando se le ve y escucha, venga de donde venga.
Dicho eso, ¿Cómo demonios hizo Mura Masa para 1) poner en común el house, el EDM, el hip hop, y hasta el trap con la música popular y 2) tener colaboraciones que van desde A$AP Rocky y Charli XCX hasta Damon Albarn? No tengo ni la más remota idea. Pero con toda seguridad el tipo consiguió ir un paso más allá de lo que Major Lazer viene haciendo por el mero hecho de que esos invitados y esos géneros se sometieron a un proceso no muy alejado del que aplica Flume normalmente: pura y física deconstrucción musical hasta hacer que esos elementos se armen de forma aparentemente aleatoria en temas extraños pero aun así, atrapantes. Intentó algo que entre los más puristas seguramente equivaldrá a tirarse los pelos: hacer eso que por acá llamamos “género urbano” más blanco, más anglo.

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