La historia del post-punk en 7 capítulos: Capitulo 3, Decadencia, nuevas escenas y expansión internacional (1980-1985)

En la historia de la humanidad las edades de oro son las responsables de fabricar su propia decadencia. Egipto, Persia, Grecia y Roma vieron caer sus imperios victimas de sus excesos. Movimientos como el hippie o el punk terminaron en la desilusión de no poder cambiar nada, en la autocomplacencia y en ser absorbidos sin atenuantes por el capitalismo. Si bien no llegó a ese grado de “experimento fracasado” siendo que en todo caso lograron conquistar un nicho amplio que perduró y evolucionó de distintas formas hasta hoy (las ventajas de no tener un sonido unificado), el post-punk no fue ajeno a esa lógica y comenzó a vivir horas bajas ya en medio de su éxito como insurgencia artística y creativa.

En el aspecto ideológico muchas de las bandas protagonistas de 1979 (particularmente las que tenían ideas más claras sobre lo que buscaban hacer con su música) ya estaban produciendo escenas propias alrededor de características más concretas y profundas que la mera etiqueta del post-punk. Fuese por inspirar imitadores o por encontrar adeptos genuinos dispuestos a redoblar la apuesta o mejorar la idea original, se transformaron con el paso del tiempo (prácticamente en meses) en géneros como el new pop, el industrial, el synthpop, el gótico, la neo psicodelia o el mutant disco.

Algunos sellos que fueron punteros en el movimiento post-punk como Fast Product pronto se dieron cuenta que no podían distribuir apropiadamente las bandas más reconocidas de su catálogo como The Human League o Gang Of Four debido a su falta de recursos, por lo cual comenzaron a incentivarlas para que buscaran contratos con algunas de las grandes disqueras. En parte por incapacidad para competir por su cuenta y en parte por una manifiesta intención de “infiltrarse” en la música pop y reformularla desde adentro, la lógica de la independencia comenzó a verse de algún modo, comprometida. A la vez eso llevó a que surgiera una tendencia que tendrá bastante relevancia durante la primera mitad de los ochenta: el new pop.

A eso se le suma una creciente decepción de los periodistas musicales que impulsaron originalmente la escena post-punk frente a esta, pues la sentían a esas alturas como una parodia de sí misma, calificando de “agotada” y “autoindulgente” la insurgencia que originó el movimiento en primer lugar. Mucho tuvo que ver la aparición desde 1980 de grupos en los cuales era demasiado evidente la inspiración de Joy Division, Wire, Throbbing Gristle o The Fall por mencionar unos cuantos, aunque también es justo señalar que con muchas bandas señaladas en su momento de ser meras imitadoras se hizo justicia en los años posteriores, pues fueron responsables de consolidar muchos de estos nuevos estilos hasta transformarlos en sendas escenas y géneros musicales derivados de los cuales algunos verán frutos casi que de inmediato, pero en su mayoría cosecharan sus mayores éxitos a lo largo de los noventa.

Esa decepción en apariencia repentina del periodismo musical se alimentó de hechos como la muerte del cantante de Joy Division Ian Curtis y la eventual separación de la banda, los primeros problemas internos en Public Image Ltd que llevarán a la partida de todos sus miembros con excepción de John Lydon quien quedó así como el único miembro original del grupo, un tiempo fuera de Talking Heads sin nuevo material que va a durar hasta 1983, y en general la ruptura o cambios drásticos en el sonido (a menudo hacia uno más accesible) en muchas de las bandas protagonistas.

Hubo casos como los de Throbbing Gristle o The Pop Group donde la ruptura llevó a proyectos donde había enfoques más específicos en alguna de las facetas exploradas previamente, como fue el caso de Psychic TV y Coil en los primeros, y Pigbag, Maximum Joy y el cantante Dave Stewart como solista en los segundos. En esa línea podemos destacar también a Tom Tom Club, el proyecto paralelo de Tina Weymouth y Chris Frantz durante el receso de Talking Heads en 1981 que llegó a tener con “Genius Of Love” un éxito comercial mayor a cualquiera de los mismos Talking Heads hasta entonces, o a New Order que surgió de los miembros sobrevivientes de Joy Division. Otros como Scritti Politti cambiaron su sonido de sus inicios casi amateur a uno inspirado en el soul y el R&B, cosechando éxito internacional durante la segunda mitad de la década. Al igual que Public Image, el cantante Green Gartside terminaría convirtiéndose en el único miembro original del proyecto conforme se fue haciendo más evidente su intención de llegar a la cima de los charts.

Por esos motivos y otros más ligados al contexto sociopolítico (el giro hacia el neoliberalismo auspiciado por Margaret Thatcher y Ronald Reagan) que representó la gran desilusión para esa suerte de experimento post-socialista, o el hecho de que durante ese año las revistas especializadas como el NME o Melody Maker promovían la visión del “new pop” que va a desembocar en el new romantic y la llamada “Segunda Invasión Británica”; se considera que el periodo clásico del post-punk tiene su final durante 1980. No obstante, las bandas que lograron ser fuerzas conductoras del movimiento ya habían cumplido su objetivo de producir un cambio en la música popular con sus experimentos para llevarla por nuevos caminos, mismos que con los años se irían haciendo más y más perceptibles. Inclusive en el mismo “nuevo pop” que se encargó de derribarlos existía la creencia entre los grupos protagonistas de que estaban llevando las ideas del post-punk en un contexto más amplio y ambicioso que el ofrecido por las recién creadas “listas indie”.De todos modos hacia 1981 era evidente que un movimiento bajaba y otros subían. Ese año aparece el cassette C81 lanzado por el NME, que en principio tenía toda la intención de recopilar lo mejor del post-punk de ese momento, pero la cosa es que muchos de los grupos que aparecían allí al momento de la publicación del mismo o bien cambiaron de sonido, o bien ya no existían. En retrospectiva, si sirvió de algo fue para evidenciar la transformación que estaba teniendo lugar, pues entre el sonido enmarcado en el post-punk de Virgin Prunes, Essential Logic, The Raincoats o Subway Sect también se escuchaban rastros del new wave de Ian Dury, del ska de The Specials y hasta muestras de hacía donde se dirigía el new pop en Orange Juice, Josef K y Scritti Politti.

C81 fue a pesar de su importancia en el análisis retrospectivo un documento a destiempo, cosa que se hizo aun más evidente con el éxito rotundo ese mismo año del sencillo “Don’t You Want Me” de The Human League, un auténtico punto de quiebre en la música británica que entra a partir de entonces en una espiral de color, glamour y luminosidad, abriendo paso definitivamente al new pop y al synthpop para que se tomen las listas y ahora decidan expandir su visión de reformular la música pop a los Estados Unidos con mayor o menor éxito, MTV mediante.

Como más allá de ciertos patrones que se repiten nunca tuvo un sonido tan idiosincrático (a pesar de lo cual émulos de The Fall y Joy Division aparecieron con fuerza en el panorama) el post-punk y su fragmentación permite la aparición de nuevas escenas que no estaban ligadas propiamente a este, pero si se inspiraron en su actitud de desafío y en sus primeros logros a nivel de sonido. Ese fue el caso de la escena indie pop en Escocia encabezada por Orange Juice, Josef K y The Associates; el 2-tone con The Specials, The Beat, The Selecter, Bad Manners y Madness; el synthpop que iniciado por los experimentos de The Human League, Gary Numan, OMD y John Foxx encontrará sucesores en Depeche Mode, Heaven 17, Yazoo, Soft Cell, New Order, DAF o Ultravox; el industrial con Coil, Einstürzende Neubauten, Whitehouse, SPK, Nurse With Wound, Alternative TV, Die Krupps, Laibach, Controlled Bleeding, Esplendor Geométricoy 23 Skidoo; el new romantic de Visage, Duran Duran, ABC, Spandau Ballet, Culture Club, Japan y Adam Ant; o el mutant disco de Kid Creole and the Coconuts, Was (Not Was), Material, ESG, Liquid Liquid, Bush Tetras, así como mujeres que reformulaban la idea de la “diva cantante” establecida desde los años dorados de la música disco tipo Nina Hagen, Cristina Monet y Grace Jones.
Pero de todos hijos del post-punk el más aventajado sin duda fue el gótico, término que curiosamente surgió como un insulto hacia aquellas bandas de tendencias más siniestras, pero con el tiempo fue adoptado por estos jóvenes que se maquillaban y vestían de negro como su seña de identidad. Fue anticipado sonoramente por The Damned y Joy Division, pero adquirió una forma concreta con The Cure, Siouxsie And the Banshees, The Birthday Party, Bauhaus y Cristian Death (banda con la cual confluye un movimiento paralelo conocido como death-rock) gracias a una mezcla de elementos que iban entre el glam rock, los experimentos de Bowie e Iggy Pop en Berlín, y una fascinación con el cine de terror de los años 30 y 40, particularmente con las películas clásicas de Dracula y Frankenstein protagonizadas por los actores Boris Karloff y Bela Lugosi (este último a quien Bauhaus le dedicó una de sus canciones más recordadas). En muchos sentidos fue una forma invertida del new romantic, pues ambos movimientos compartían un cuidado por lo estético que era igual de importante que la música.

A lo largo de los ochenta el gótico vio surgir nuevos actos inspirados en los ya mencionados y a menudo en esas mismas influencias primarias como Killing Joke, The Sisters Of Mercy, The Mission, Fields of the Nephilim, The Lords of the New Church, Altar De Fey, The Cult, Ultra Vivid Scene, The Sound, Sex Gang Children, Virgin Prunes, Xmal Deutschland y Nick Cave And The Bad Seeds. Además de crear toda una subcultura que trascendía el post-punk (un poco lo que pasa con la dicotomía rock-heavy metal) fue una de las puntas de lanza para la música de los años ochenta con una exposición mediática notable en MTV y emisoras de todo el mundo, así como un templo para todos sus seguidores (el mítico club The Batcave fundado en 1982), constituyéndose entre guitarras en reverb y voces teutónicas como el gran responsable de llevar la buena nueva del post-punk (o una parte de ella, al menos) más allá del universo anglosajón, junto al movimiento 2-tone. Con el tiempo el gótico se diversificará y llevará a la creación de nuevos movimientos como el darkwave, lo que llevará a su progresivo distanciamiento de las raíces post-punk a partir de los años noventa.

Paralelamente a su decadencia en el Reino Unido (o su reconfiguración, si se quiere), el post-punk iniciaba su expansión internacional, siendo los casos más notables en un primer momento España y Australia. En el primero se forja una fuerte escena alrededor de la llamada Movida Madrileña, un momento fundamental en la música española al ser un símbolo de las libertades conseguidas por la recién instaurada democracia. En el ámbito estrictamente post-punk fueron bandas como Radio Futura y  La Unión (particularmente los de sus primeros discos), Alaska Y Los Pegamoides (y su encarnación posterior, Alaska Y Dinarama), Parálisis Permanente, Aviador Dro, Nacha Pop, Derribos Arias, Carmina Burana, El Beso Negro, Décima Victima o El Ultimo Sueño las que representaron ese particular periodo. Fuera de Madrid aparecían otros grupos como los valencianos Funeraria Vergara o los catalanes El Último Eslabón. Lo llamativo de esa escena sin embargo, es que confirmó una idea que siempre se ha sostenido de forma algo despectiva alrededor del post-punk: que es un movimiento hecho por y para la clase medía. Era aun más evidente que en el caso inglés la importancia de la condición social para configurar la Movida, fuese por motivos ideológicos o económicos que permitieran sostener una propuesta como esta en el tiempo.
Por su parte en Australia y luego del ejemplo dado por The Birthday Party aparece Nick Cave & The Bad Seeds como la agrupación más destacada y reconocida internacionalmente (si bien se fundó mientras Cave y los miembros originales vivían en Berlín Oriental). Paralelamente en la propia Australia aparecen grupos como Tactics, The Moodists, Laughning Clowns, Models, Browning Mummery, Tablewaiters, Sunnyboys, Pel Mel, Scattered Order, Essendon Airport y The Triffids, quienes logran perfilarse como alternativas serias al estado comatoso de la escena británica, explicando el cálido recibimiento de varias de ellas allí.De todos los periodos que atravesó el post-punk, este fue uno de los más contradictorios. La escena y muchos de sus ideales se disolvieron al tener que definir las bandas un camino a seguir, en parte debido a que rápidamente aparecieron émulos-imitadores y al cambio de valores tan abrupto entre décadas (del asistencialismo social de los setenta a su desmantelamiento progresivo en los ochenta). Se hacía necesario vivir de algo y esa necesidad fue la que, por paradójico que resulte notarlo, fortaleció el surgimiento de las nuevas escenas. Como ideal y etiqueta posiblemente murió, pero en términos de sonido seguía vivo. Aun se podía rastrear su desarrollo en muchas bandas (incluso en las nuevas), y más importante
aun, comenzaba a ver sus frutos fuera del mundo anglosajón.

Esperen pronto el cuarto capitulo de la serie.

Anuncios

Un comentario sobre “La historia del post-punk en 7 capítulos: Capitulo 3, Decadencia, nuevas escenas y expansión internacional (1980-1985)

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s